abr 03 2008
Una extraña manera de castigar
Escrito por juanpanet   
jueves, 03 de abril de 2008
Este artículo es de William Ospina.  Lo reproduzco por considerarlo muy oportuno en sus ideas, y para el momento que vive Colombia.
 
******

En España, el Partido Socialista fue derrotado en las elecciones de 1996 por la revelación escandalosa de que había utilizado métodos ilegales para combatir a los terroristas de Eta


Por:  William Ospina
Todo demócrata verdadero rechaza esos métodos, que amenazan con volver criminal la defensa del orden social. Pertenece a la más sana tradición liberal entender que los crímenes cometidos a favor del Estado, o peor aún, en nombre del Estado, son mucho más graves que los que se cometen contra la sociedad y contra el Estado. ¿Cuál es la explicación de esa paradoja? Hay quien piensa que si alguien delinque defendiendo las instituciones, la ley y el orden, al menos está defendiendo valores nobles, al menos no está manchando sus manos por defender la maldad, la crueldad o la sordidez; según esa manera de pensar, delinquir por salvar los valores más altos de la civilización parece menos malo que delinquir por cosas bajas y mezquinas.

¡Qué fácil se engaña el corazón humano! En ese pequeño equívoco reposa la peligrosidad, la verdadera grieta por donde muchos valores y principios pueden hundirse. Porque todo delito viola la ley. No hay delitos malos que la violan porque están contra ella y delitos buenos que la violan porque están a su favor. Esas son telarañas del caos moral. El delito es delito y la sociedad necesita ser reparada por toda ofensa que se comete contra ella.

Pero el delito que se hace con la supuesta intención de defender la ley finge no ser delito, finge ser un acto de altruismo, finge ser algo noble, y enmascara así su condición criminal. Quiere convertir al delito en algo aceptable, quiere convertir a la sociedad en su cómplice. Parece decir: "Hay que respetar la ley: pero si llegan a presentarse condiciones en que la ley se ve amenazada, o en que nos parece que está amenazada, se justifica transgredir la ley para impedir su transgresión". Dibuja así en la mente y en el corazón la idea de que puede haber delitos buenos, delitos preferibles, que lo malo no es violar la ley sino violarla para ciertas cosas.

Chesterton decía que el papel de los delincuentes es delinquir, y el papel de la justicia es castigarlos. No es desconcertante que los delincuentes cometan delitos, porque afortunadamente existen la justicia y el Estado, para castigar esos delitos y mantener la majestad de la ley. Pero sí es desconcertante que quienes deben respetar la ley la profanen, que quienes deben defenderla la vulneren, porque ya no tendremos paradigma, la fuente de la legitimidad va siendo envenenada, y la existencia misma de la ley se pervierte. ¿Cómo puede alguien exigir que respetemos una ley que él mismo no respeta?
Si los delincuentes violan la ley, no son nuestros representantes, no lo hacen en nuestro nombre, no los hemos encargado de nuestra protección ni de la protección de la sociedad. Pero cuando el que viola la ley declara hacerlo en nuestro nombre, por salvarnos, pretende hacernos cómplices, exhibe su crimen como un instrumento de la justicia. Y así terminamos convirtiendo en paradigmas de la defensa de la sociedad hechos repudiables, y hasta convirtiendo en héroes ejemplares a todos aquellos que por azar o por cálculo le añaden a sus delitos contra la sociedad alguna atrocidad supuestamente en su favor. El crimen no puede ser instrumento de la justicia, el crimen es injusto por definición.

Donde la ley ordena que no exista la pena de muerte, todo aquel que asesine ofende la ley, aunque haya matado al peor de los criminales. "Buscado vivo o muerto" es la lógica de la barbarie. Al que delinque por maldad hay que castigarlo, y al que delinque por bondad hay que repudiarlo, porque quiere poner al crimen la máscara de la virtud. Se dice que en Colombia, en los años cuarenta, la autoridad recurrió al crimen para perseguir a un sector de la sociedad; que la policía fue politizada y surgieron los temibles "chulavitas". Cuando el Estado pierde su confianza en la ley y se resigna al delito o lo aprueba con cualquier pretexto, socava su propia legitimidad.

Los que deciden que para salvar a la sociedad hay que matar a sangre fría a los vendedores de drogas, a los ladrones y a los secuestradores, no sólo no nos salvan de los vendedores de drogas, de los ladrones y de los secuestradores, sino que nos dejan degradados en manos de los asesinos. Si vender bazuco es malo, si robar es malo, si secuestrar es malo, ¿en qué cabeza cabe que matar es bueno, y que los que prodigan la muerte y surten de cadáveres los basureros y los ríos son bienhechores de la sociedad?

Se trata menos de rechazar a unos y a otros que de afirmar los valores de la sociedad laboriosa y pacífica, que tiene el deber de conjurar la tentación de todas las violencias, y no puede establecer diferencias entre crímenes malos y crímenes buenos. No podemos autorizar los delitos sólo porque alguien afirme cometerlos en nuestro nombre. Es cuestión de supervivencia de la civilización rechazar esas prácticas. Tal vez podamos perdonarlas pero no podemos aprobarlas. Y tiene que ser evidente nuestro rechazo, como un mecanismo elemental de salud moral. Es fundamental que Colombia no vuelva a caer en la tentación de violar la ley para proteger la ley, es fundamental que rechace todas las atrocidades, incluso las que supuestamente se cometen en defensa de la sociedad.

Los defensores de la pena de muerte sostienen que los criminales la merecen, que hay muchos casos de conductas antisociales irremediables, que es un mecanismo de protección de la sociedad y, por supuesto, de protección de los ciudadanos de bien. Pero, aun en el caso de que sea consagrada por la ley y aplicada después de un juicio con garantías, la pena de muerte no ha sido un ejercicio mejorador de la condición humana. Por fortuna para la civilización, una pena que en 1899 sólo había sido abolida por Costa Rica, San Marino y Venezuela, hoy está abolida en más de la mitad de los países del mundo. Cada vez se tiene más en cuenta la imperfección de los sistemas judiciales, el poder de la corrupción, los alcances previsibles de la injusticia, y el hecho de que muy a menudo, sobre todo en nuestros países, depende de la riqueza de los acusados el tipo de defensa que logran tener. Se diría que es más fácil que pase un genocida millonario a través de las rejas hacia la libertad, que un pobre merezca el favor de la justicia.

En los países donde se la aplica, la pena de muerte no ha demostrado su eficacia para moderar el delito ni se ha mostrado edificante para la moral de la sociedad. ¿Qué decir de la pena de muerte ya ni siquiera establecida por la ley y sujeta a sus límites, sino la pena de muerte aplicada por cualquiera con cualquier pretexto? La verdad es que tanto las ejecuciones como las condenas a trabajos forzados y a prisión tienden a formar parte más de un mecanismo de venganza que de un mecanismo de corrección de los males de la sociedad. Todavía estamos lejos de encontrar un camino para prevenir las conductas antisociales, y para construir una justicia eficiente y humana. A fines del siglo XIX el filósofo Friedrich Nietzsche escribía: "Qué extraña es nuestra manera de castigar: no redime al criminal, al contrario, envilece más que el crimen mismo".


Fuente: Indymedia Colombia

Sea el primero en comentar el artículo | Cite este artículo en su sitio | # de ojeadas: 91 | Leer más...

 
feb 28 2008
Carta abierta Uribe, sobre la marcha del 6 de marzo
Escrito por juanpanet   
jueves, 28 de febrero de 2008
Replico una carta abierta a Uribe, por parte de uno de tantos colombianos y colombianas, como yo, que queremos que no se mienta al país, que se trabaje por la paz y la justicia social, no por la guerra y la destrucción del presente y del futuro del país y la región.


*****************

Asunto: Carta a Uribe marcha 6 marzo 2008 
 
Por favor hagamos la  cadena para la marcha del 6 de marzo
Carta al señor presidente de la Republica excelentísimo y eminencia Álvaro Uribe Vélez
 
Bogotá, 6 de febrero de 2008

Carta abierta al Presidente Uribe
Para marchar por la paz de Colombia

Doctor Álvaro Uribe Vélez
Presidente de la República de Colombia
Su despacho

Cordial saludo,

A través de la presente queremos informarle que un amplio conjunto de colombianos(as) víctimas del terror que nos causa la pobreza y la exclusión, queremos realizar una gran jornada de solidaridad mundial con el pueblo colombiano.

Le solicitamos a usted, comedidamente, que realice todos los esfuerzos necesarios a nivel nacional e internacional para que esta marcha sea un rotundo éxito.

Queremos que el mundo entero exprese su solidaridad con aquellas víctimas de los llamados "paseos de la muerte", es decir, con aquellos familiares de los que han muerto en las puertas de algunos hospitales de Colombia pues no fueron atendidos por no tener medicina prepagada o seguro médico.

Queremos marchar en solidaridad con aquellas víctimas del analfabetismo que aun persiste en el país. Por el derecho de muchos a estar incluidos en el Sistema Nacional de Educación. Hay un millón de menores entre los 5 y los 17 años que no están incluidos, dijo la Ministra de Educación Nacional Cecilia María Vélez.

Marcharemos contra la corrupción y la penetración del narcotráfico y el paramilitarismo en diversas instituciones del estado colombiano como: el Congreso de la República, la Fiscalía General de la Nación, el Ejercito Nacional, la Policía Nacional, el DAS, la Registraduría Nacional, la Contraloría General de la Nación, algunas gobernaciones y alcaldías y algunas embajadas y consulados del país. Este flagelo del narcotráfico, fíjese señor presidente que estos fenómenos alcanzan hasta sus otrora protegidos como el señor Jorge Noguera.

Marcharemos contra aquellas transnacionales que financian escuadrones de mercenarios para asesinar a líderes sindicales. Chiquita Brans, Nestlé, Coca Cola, etc.

Convocamos a marchar contra el hambre y la pobreza que aun pulula en nuestro país y en el mundo.

Marcharemos contra las Águilas Negras y las bandas emergentes o de nueva generación.

Ya se marchó contra el secuestro y usted mismo presidió la marcha "contra las Farc". Presida usted ahora esta marcha contra la GUERRA, por la Paz y la Justicia e Igualdad Social.

Marcharemos por el Intercambio Humanitario.

Marcharemos en solidaridad con los más de 3 millones de desplazados internos que hay en nuestro país. Por su regreso con garantías al campo.

Tenemos 3.500 familiares secuestrados dijo el editorial del diario El Colombiano del pasado 4 de febrero. Hay también más de 5000 familiares nuestros exiliados políticos, por disentir con las medidas neoliberales que se han venido implementando en el país.

Por todas estas razones y otras más que seguramente se incorporarán a esta convocatoria, señor presidente es preciso marchar ya. Son problemas grandes que tienen los colombianos y que deben motivarnos a movilizarnos sin distingos de clase, religión, raza, políticos, etc.

Por ello le solicitamos a usted:

1. Presida usted mismo la convocatoria y realización de esta marcha. Por la paz de Colombia, la Justicia e Igualdad Social y por el Intercambio Humanitario. Puede marchar en Valledupar, en San Andrés, en Montería o en cualquier otro lugar de la geografía nacional.

2. Organice y disponga un equipo operativo como lo hizo para la marcha del pasado 4 de febrero, para que coordine todo lo pertinente y necesario a esta jornada movilizatoria.

3. Imparta a las embajadas y consulados del país, la directriz de promover la marcha.

4. Convoque a los medios de comunicación como El Tiempo, El Colombiano, RCN, Caracol, etc., para que den amplia difusión a la marcha.

5. Expida un permiso de 3 horas para todos(as) los funcionarios públicos que quieran marchar, tal cual lo hizo el pasado 4 de febrero.

6. Converse directa o indirectamente con la embajada de los Estados Unidos en el país, para que ellos transmitan a sus contactos en todo el mundo, el mensaje de la necesidad de apoyar la marcha y para que en los Estados Unidos todos quienes quieran participar, puedan hacerlo sin problemas. Además para que pongan el Internet en función de la convocatoria masiva a esta marcha, como se hizo antes del 4 de febrero. Para que también CNN nos ayude en la convocatoria. Para que los concejales de Nueva York y otras ciudades de ese país norteamericano, apoyen la iniciativa.

7. Hable con el rey de España y con el presidente Zapatero, para que no vayan a creer que marchar por la justicia social es marchar a favor del terrorismo. Y como la marcha es contra la guerra, para que hablen con los editorialistas del diario El País, para que no sigan atizando la confrontación con Venezuela.

Son estas las solicitudes que le hacemos para que esta jornada de los Colombianos(as) que queremos la Paz, la Justicia Social, la igualdad de oportunidades, y todo lo que dice la Constitución Política del país, sea todo un éxito.

Sabemos que está muy ocupado dirigiendo la seguridad democrática pero necesitamos que saque algún tiempo para atender estas demandas.

Por nuestra parte pondremos todo nuestro empeño como siempre.

Trataremos de abrir una cuenta en Facebook para ampliar la convocatoria.

No siendo más el motivo de la presente, nos despedimos, con la certeza que el conflicto social y armado que padecemos los Colombianos(as) tendrá una salida política dialogada que nos traerá la Paz y Justicia Social, para que Colombia progrese y sea cuna de Libertad e Igualdad.

Atentamente,

Jorge Tamayo
Colectivo pro marcha Por la Paz y la Justicia Social en Colombia.
 
Nota: Excelentísimo señor Presidente de Nuestro Hermoso País Colombia; Doctor Álvaro Uribe Vélez, A esta carta también nos unimos los otros 33 millones 879 mil 527 Colombianos que no apoyamos su productiva seguridad democrática, programa económico y armado que usted bien consiente  para el buen provecho de sus distinguidos 7 millones 363 mil 421 de ilustres y aliados personajes que votaron por usted.
 
Nosotros los 33 millones 879 mil 527 de huesitos y carnita también Colombiana, cordialmente queremos pedirle que en lo profundo y oculto de su seguridad democrática, al menos incluya la PAZ y el Acuerdo Humanitario, y si aún le queda muy grande, entonces dejémonos de tanta guerra que eso cuesta mucho y, es mas barato invertir en PAZ, Educación, Salud y en Justicia Social.
 
 
Atentamente;
 
33 millones 879 mil 527 Colombianos que Queremos la PAZ y no la guerra...

Sea el primero en comentar el artículo | Cite este artículo en su sitio | # de ojeadas: 184 | Leer más...

 
feb 28 2008
Un video sobre lo que no se vio la marcha del 4 de febrero
Escrito por juanpanet   
jueves, 28 de febrero de 2008

Sea el primero en comentar el artículo | Cite este artículo en su sitio | # de ojeadas: 205 | Leer más...

 
feb 24 2008
Un nuevo logro de las mafias de este país respaldadas por el actual gobierno
Escrito por juanpanet   
domingo, 24 de febrero de 2008

Acabo de enterarme por puro descuido de una lamentable noticia:  Felipe Zuleta, periodista independiente, acusado de ser enemigo de Uribe, simplemente por decir las verdades de corresponden sobre su vida y obra, cerró a principios de enero su blog por amenzas contra él y su familia.
 
Para quienes no saben quien es Felipe Zuleta, prueben a buscar en algún buscador:  Ganador de Premios de Periodismo en Colombia, Director de medios muy reconocidos, articulista actual del periódico semanal EL Espectador, en fin, todo un profesional.
 
Lamento desde mi blog, como lo han hecho tantos otros, que las maneras de resolver las disputas por pensar y hablar diferentes en Colombia se resuelvan con amenazas o la muerte.
 
Pondré la última frase que publica el blog de Felipe:
“Amigos del Blog: he decidido cerrar el blog. Me cansé con los insultos y amenazas contra mí y los miembros de mi familia en Colombia. Ha triunfado la mafia palaciega. El país quedó en manos del Cartel de Medellín y eso es lo que le gusta a la mayoría”.
 
Este es el país de la "seguridad democrática" en el que todo es color de rosa, todo es maravilloso y donde puedo moverme como pez en el agua cada puente festivo.

Sea el primero en comentar el artículo | Cite este artículo en su sitio | # de ojeadas: 165 | Leer más...

 




Xinapsis: Blog sobre las luchas sociales, pensamientos otros, miradas otras |